In der Woche vom 22. bis zum 27. April 2017 fand im Jüdischen Museum Berlin das diesjährige Kammermusikfestival »intonations« statt.
Es wird alljährlich von der Pianistin Elena Bashkirova geleitet und ist ein Ableger des ebenfalls von ihr organisierten Jerusalem International Chamber Music Festivals.

Die an sechs verschiedenen Abenden veranstalteten Konzerte hatten jeweils einen anderen musikalischen Schwerpunkt: Das Repertoire reichte von den russischen Komponisten Rachmaninow und Prokofjew über den deutschen Sprachraum mit Robert Schumann und Johannes Brahms bis zu den Franzosen Debussy und Poulenc, ergänzt von Abstechern nach Ungarn und Italien. Als roter Faden zog sich das Leitthema „unequal couples“, auf Deutsch „ungleiche Paare“, durch die Abende. Gemeint sind damit klassische Komponisten, die in einem künstlerischen Spannungsverhältnis standen, biografisch jedoch wenig oder keinen Kontakt zueinander hatten. Neben klassischer Musik wurde auch eine Uraufführung präsentiert, ein minimalistisches Klarinettenquintett von Sven-Ingo Koch.

Das Festival vereint exzellente Musiker aus der ganzen Welt, wobei alle beteiligten Künstler ohne Honorar auftreten. Die Konzerte haben einen familiären Charakter und finden im erleuchteten Glashof des Jüdischen Museums statt, was ihnen eine ganz besondere Atmosphäre verleiht.
Sie zeichnen sich durch die ständig wechselnde Besetzung und die Vielfalt der gespielten Musik aus, wobei kein Stück zweimal aufgeführt wird.

Zu den vertretenen internationalen Spitzenmusikern zählte auch Gérard Causée, ein französischer Violist, welcher wesentlich zur Etablierung der Viola als eigenständiges Soloinstrument beitrug. Zum Kammermusikfestival „intonations“ und zu seinem Engagement für die Musik haben wir mit ihm ein Interview geführt.

Kissengenstraße 12: Buenas noches. ¡Muchísimas gracias por la oportunidad de una entrevista!

Gérard Cauée: Mais non, ¡es un placer!

 Kissengenstraße 12: ¿Cómo encontró usted este festival?

Gérard Causée: El festival de Jerusalem empezó hace veintiún años. Me fui a la primera edición en Jerusalén y después a todas las otras ediciones. Pero el encuentro con Elena Bashkirova, la pianista fue en mil novecientos setenta y ocho, cuando ella era muy joven y yo también. Y nos encontramos en un festival en Finlandia, en Kumuk (el Festival de Kumuk) y después toda nuestra vida de músico era muy lindo. Tocamos mucho juntos. Estó es la vie de la música. Hay que empezar muy joven y tener una relación amica de música.

Kissengenstraße 12: ¿Qué significa la música para usted?

Gérard Causée: Es una manera de expresar todo lo que tenemos adentro. Como dirais – je, tout apparaît et pilais C`est magnifique! Es una interpretación del alma.

Kissengenstraße 12: ¿Qué es lo especial de este festival „intonations“ en Berlin?

Gérard Causée: Bueno, hay una situación geográfica y especial es también el „Jüdisches Museum“ como lugar de acto. Los músicos vienen de todas partes del mundo. No todos viven en Jerusalén, pero la idea nació ahí. Para el primer festival se fueron todos a Jerusalén y ahora lo hacemos aquí y el público viene! He visto que hay mucho público, un público de muy buena educación. Lo que significa … Es una manera de decir que la música es una oposición a todas las agresividades, pues, a la guerra o las agresiones del baliz y todo esto.

Kissengenstraße 12: ¿Cómo se encuentra el mundo ahora y qué significa el festival en este contexto?

Gérard Causée: Este festival tiene un significado político. En la familia Barenboim hay el padre que es Daniel Barenboim, él tiene realmente una posición política ; ésto es muy claro. Pienso que para Elena Bashkirova es también una manera de decir que la música nos reune. Es político porque sabemos que pasó antes en este país. Es muy importante que este tipo de música con músicos de todo el mundo se realiza aquí en Berlin, en este sitio.

Kissengenstraße 12: Vimos que en el público hay mucha gente mayor. ¿Cómo sería posible llegar también a los jovenes?

Gérard Causée: En el concierto no ví muchos jovenes por eso es un placer ver a usted. (Se rió.) No, la verdad es que la música es una lengua que entendemos todos. Pero hay una cuestión de educación y de transmisión. Es extraño porque en Alemania la música tiene una gran tradición en la mayoría de las familias. Mucha gente toca un intrumento o canta … Sí, ésto es muy interesante. Talvez depende de los conciertos. Hay mucha formalidad y personas oficiales, pero la diversión no falta.

Kissengenstraße 12: En la escuela cuando estudiamos arte hay un punto que siempre tocamos: La música ayuda sensibilizar a las personas. ¿Cúal es su experiencia personal sobre ésto?

Gérard Causée: ¡Ah, la sensibilisación! Sí, es una buena formulación de que trata la música porque para nosotros que tocamos en una manera profesional solamente dejar las notas sonar no es suficiente. Es un vehículo para las emociones. Ésto es importante: transmitir todo que pasa en el interno. La pasión, la tristeza … la Sí, ésto es, debe servir para ésto. Así usted debería hacerlo también cuando será profesional. Sabe … un músico, pues, vive de música. Hay comida también, pero, la comida interna, la comida mejor sigue siendo la música en todas sus formas.

Esta tarde fue bien porque hubo de todo: de canto, de voz, de diferentes instrumentos, no tanto piano, sin embargo, ayer había más. Es fantástico que hay una gran variadad de música de cámara, todas las tarde un tema principal diferente y cada pieza de música solamente tocamos una vez.

Kissengenstraße 12: ¡Muchísimas gracias por vuestras respuestas y por el tiempo que se tomó!

Gérard Causée: ¡Gracias a usted! Fue un placer.

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